Carretera N-III

Voy a aparcar por una momento la ficción, y me voy a dedicar a relatar lo que me ha pasado esta tarde en un bar de un pueblo de Cuenca, que nombraré más adelante, mientras volvía a casa desde Fuenterrobles, en plena lucha contra la resaca, tras una noche de verbena rodeado de buenisma gente.

Tras coger el bus en Caudete de las Fuentes, y para realizar un trayecto que sólo había hecho una persona antes (creo que yo mismo hace dos agostos), el vehículo recorría la ahora desierta Nacional-III, paralela a una autopista que ahora utilizamos los meseteros -habitantes de la Meseta Central- para acercarnos al Levante. Y no sé si antes de dejar esta carretera para pillar la N-310, ya que mi resaca me impedía disfrutar de la entrada en la Mancha, el bus realiza la parada reglamentaria en un bar de un pueblo cualquiera.

A estas horas, mi estómago ya había procesado la información de la comida digerida, y teniendo en cuenta el cuerpo escombro que arrastraba desde el segundo trozo de pizza del desayuno, mi salida del autobús en búsqueda de un baño donde descansar mis posaderas era inminente. Raudo cual inglés pillando hamacas en un hotel de Benidorm, agarro mi mochila verde y entro en el rancio bar, saludando a los parroquianos como mandan los cánones.

Tras comprobar la correcta higiene del aparato culorreceptor, me dispongo a hacer lo que no voy a contar por aquí, por si alguien me lee merendando. En estas, que ocurre lo que podía pasar a cualquiera, “¡mierda!”, exclamo (irónicamente, viendo donde estoy). No había papel. Un señor, que oigo como se está secando las manos, empieza a dialogar conmigo.

-¿Necesitas ayuda muchacho?

-Ostras, sí, gracias, no hay papel, si puede mirar en el váter de al lado, se lo agradecería.

-Claro que sí, pero antes, dime, ¿sabes en qué pueblo estás?

-¿Perdón?

-Sí, has oído bien,  ¿sabes qué pueblo es este?

-Oiga, el bus sale en 10 minutos y yo tengo que volver que quiero llegar a mi casa hoy, si no le imp…

-¿Crees que voy a ayudar a alguien que ni se ha molestado en mirar el cartel del bar en el que está? Aparece el nombre del pueblo, y si me ha jodido la autovía que se lleva a los clientes por otro sitio, más me molesta que ni los que están aquí sepan el nombre del pueblo dónde me he criado.

-Disculpe, es la resaca, que no me deja pensar, un segundo.

Entonces saqué el móvil para mirar el gps, de algo me tienen que servir los años de estudio de teleco. No funciona. Me cago en el misterio.

Oiga, estoy en una urgencia, prosigo. Si mis cálculos no fallan, y sabiendo que hemos pasado por Minglanilla (cómo olvidarme de la calle con paraguas que he visto desde el bus), debemos estar por Iniesta, no no, ¡Granja de Iniesta! Fijo que es Granja de Iniesta.

-Mira muchacho, no te soporto, pero te voy a hacer un favor. Tengo el rollo de papel higiénico en la mano.

-¡Bien!

-Pero como no sabes dónde estas y me da rabia, te va a tocar escuchar lo que me pasó ayer.

-Oiga, el bus se me va, casi que me limpio con los calcetines…

-Tranquilo cagalindes, desde aquí veo al conductor. Mira te comento, ayer por la tarde me acerqué a la viña, y no te vas a creer lo que me pasó.

-Habla usted como los titulares sensacionalistas de Internet.

-No sé de qué pijos hablas, pero escucha si no quieres perder el bus. La cosa es que me acerqué a ver la uva, a mediodía, sin almorzar ni ná, que tengo el sueño cambiao y estaba recién levantaico. Pues en esto que se me aparece la Virgen.

-¿Y no puede ser que le dio a usted un golpe de calor?

-¿Quieres el papel o no? Prosigo. Se me aparece la Virgen, y me dice que me drogue.

-Ostras, como la canción de Putilatex.

-No, en un puticlub no, en una viña. Estaba ahí, conmigo, bajando de los cielos. La mismísima Virgen, que me drogue dice. Y nada, al rato desaparece y ahí estaba yo, agarrado a un olivo, obnubilado, y claro, a ver cómo le cuento yo esto a los del bar, se van a creer que estoy loco.

-Una historia curiosa sí… Yo le creo. ¿El papel?

-¿Tienes drogaína?

-¿Cómo?

-Sí, la drogaína esa que fumáis los jóvenes, mandanga, cachumbas. Cualquier cosa. A ver quién soy yo para no hacerle caso a la Santa Madre.

-Mire señor, yo sólo quería deshacerme aquí. Yo no consumo nada, lo siento.

-¿Pero eso dónde se compra?

-Acérquese a los jóvenes cuando sean fiestas, y pregunte. O pregunte a su nieto, que él sabrá.

-Gracias. Aquí tienes el papel, me escapo mientras te limpias para que no sepas quién soy.

Y mientras sonaba el claxon del autobús, salgo del bar y me dirijo a seguir la ruta. No sin antes mirar atrás para ver el cartel del bar:

BAR REMO · N-III · Granja de Iniesta

vater

PD: Esta foto es real, y es lo que estaba puesto en la puerta del baño. Creía que era de Lorca, pero un amigo me ha corregido, es un poema de Alberti.

Asamblea. Borrador del acta (por aprobar).

A lo largo de mis años participando en diferentes colectivos, he llegado a la conclusión de que el consenso es una solución de puta madre. Hubo una época donde lo petaban las votaciones a mano alzada, y es ahí dónde llegaban los jaleos. Acá les dejo no más con el borrador de un acta que nunca se llegó a publicar, pues la libreta se perdió bajo los escombros cuando la policía llegó a tirar el sitio. Chequéalo:
Asamblea del soviet de Benimaclet Oeste – Valencia
Acta del día 26 de abril de 2010
0- Elaboración de los puntos del día.
1-Aprobación del acta anterior.
Pilar propone cambiar todas las palabras escritas en masculino por palabras inclusivas. Sergio dice que el lenguaje no es machista, que no se le pueden aplicar connotaciones humanas a las palabras, pero que hagamos lo que queramos que tiene prisa. Pilar recuerda que el lenguaje es un reflejo de la sociedad, y que si queremos ser más igualitarios debemos hablar como tal. Se abre un debate sobre qué palabras usar. 25 minutos después, se forma la comisión asesora del lenguaje para futuras actas y se vota cambiar las actas anteriores.
El secretario recuerda que la anterior asamblea duró 5 días y medio, y estuvo 3 semanas transcribiendo los audios para hacer el acta.
35 votos a favor de cambiar el acta.
1 en contra.
El secretario baja la mano tras votar en contra, saca una pistola, se pega un tiro y fallece en el acto.
Me pasan el marrón y me toca a mí escribir el acta, a ver si la chica que me gusta se fija en mí y deja al pringao ese. (Espero no estar escribiendo esto en letra alta).
La asamblea debate el hecho y condena enérgicamente que el secretario, ahora ex-secretario, se haya pegado un tiro sin preguntar a los demás, pero se respeta su libertad para hacer lo que él quiera.
El acta no se puede aprobar hasta que se revisen las actas anteriores.
2-Acudir o no a la manifestación de la semana que viene
Pablo habla en nombre de la Comisión de Trasnochadores y dice que si no es por la tarde, ellos no van a poder ir. Andrés, de la misma comisión, le dice que cuándo se ha hecho él el portavoz del grupo. Pablo contesta que “¿qué te he dicho en casa?, no me hagas esto, cari, delante de todos no”. Andrés pide perdón públicamente. Andrea le recuerda a Pablo que la manifestación es a las 18.00. Pablo dice que ellos lo hablarán esta noche entonces, pero que “sí lo mismo sí luego os mandamos un wasap todo ok”.
La comisión organizadora de la manifestación no ha podido venir, me toca a mí leer el manifiesto que nos mandaron por gmail.
La asamblea vota apoyar la manifestación de forma grupal.
18 votos a favor.
17 votos en contra.
Antonio, que votó en contra, dice que si se apoya de forma grupal se está coartando su libertad individual. Pide votos para sustentar su teoría.
35 votos apoyan su opinión.
0 votos en contra.
Antonio pide volver a votar apoyar la manifestación de forma grupal.
18 votos a favor.
17 votos en contra.
Se apoya la manifestación de forma grupal.
Antonio coge su perro y abandona la asamblea.
El ex-secretario, que en paz descanse, empieza a oler mal. Propongo recoger el estropicio y avisar a sus familiares, pero me recuerdan que el orden de puntos del día está cerrado y hay que esperar a ruegos y preguntas.
3-Creación de la comisión para la eliminación del estrés
Javi recuerda que, uno de los problemas que impiden el avance de esta asamblea, es el estrés que conlleva el ritmo de vida actual en el que el tiempo escasea por todos los lados, y nos impide responsabilizarnos de las diferentes comisiones. Propone crear una comisión para eliminar el estrés, pero dice que él no tiene tiempo para llevarla. A la mitad de la Asamblea nos parece bien la comisión, así que la crearemos, se abre el debate sobre quién debería ser el portavoz de la misma…
De repente, uno de los asistentes a la asamblea mira hacia arriba como si esto estuviera llegando a dónde no debiera, ¿qué está mirando? Oh no. Acabo de darme cuenta que no existo, ¡esto es ficción! Ahora mismo, caigo en la cuenta de que somos 1s y 0s codificados en un texto plano que te está llegando a ti lector, a través de un blog, ¿y si somos todos así? ¿se está rompiendo la cuarta pared? Pero qué… ¡Socorro! ¿Hay alguien ahí?
Al secretario se le han puesto los ojos de colores y ha soltado la libreta. Ahora permanece inerte.
Se vota darle la libreta a otra persona y se acepta que la lleve Andrea.
Ahora escribo yo, Andrea, jijiji. Se cuestiona qué hacer con el segundo ex-secretario, que sigue ahí sentando pasmado, y se recuerda que hay que seguir el orden del día.
Se vota que Javi sea el portavoz de la comisión de eliminación del estrés, y sale la propuesta adelante, con  33 votos a favor y el voto en contra de Javi, que se caga en todo, y quiere que conste en acta.
4-El humus
El humus del Mercadona es el tema que se debate ahora. Se comenta que Juan Roig es un explotador de cuidao. Paola está de acuerdo, pero saca un tarro de humus del Mercadona y lo deja en el centro. Todos nos acercamos y nos ponemos las botas. Acabo de manchar la libreta con humus del Mercadona, pero qué rico está joder.
Juan propone que no compremos nunca nada del Mercadona, pero se acepta que nuestra madre nos traiga humus del Mercadona. Se debate que también puede ser nuestro padre, ahí tienen razón. Se vota que cualquiera de nuestros familiares puedan traernos humus del Mercadona.
Se vota con 34 votos a favor, 0 abstenciones, 3 tarros de humus del Mercadona después.
5-Comentario de la asamblea
Se comenta que tal ha salido la asamblea. El equipo audiovisual dice que hará un vídeo con las imágenes que se han tomado en la sesión. Paola propone enviárselo a la familia del primer ex-secretario, que no nos caiga ningún marrón, pero nadie sabe dónde vivía.
6-Elección de la fecha de la próxima asamblea
Propongo crear un doodle para la elección de la próxima fecha. Me recuerdan que eso ya se intentó y que hubo jaleo. Decido pues crear la comisión para la elección de la próxima fecha. Javi se apunta. De repente, un miembro de las fuerzas de seguridad del estado se acerca a nosotros/as/es y la mitad de la asamblea se pone nerviosa. Vaya, qué confusión, venía a comprar droga y se ha equivocado de puerta. Mientras que escribía esto no sé de qué estaban hablando, mierda, me he perdido, o Dios.
Vaya, Javi acaba de mandar un correo con un doodle para elegir la fecha de la asamblea, y a todxs les ha parecido bien. Odio un poquito a toda esta gente.
7-Ruegos y preguntas
Javi propone esta declaración de intenciones como primera propuesta de la comisión para eliminar el estrés.

Si quieres hacer algo, encontrarás la manera. Si no, encontrarás la excusa para no hacerlo.

A todos nos parece una puta mierda, no hay ni que votar esto. Se aprueba crear una “comisión de ayuda a la comisión para eliminar el estrés”, para reprochar a Javi sus fallos, básicamente. Me voy a poner yo en esa comisión, que hay que meterle mano al asunto de criticar.
El segundo ex-secretario vuelve en sí y pide la libreta para escribir una cosa superchunga y rara de pedir ayuda al exterior, dice que si escribe aquí “los de arriba” pueden enterarse de nuestra existencia y pueden ayudarnos a salir de no se qué blog. Está chifado. Paola esconde la pistola y se vota echarle de la asamblea.
Votos a favor: 28
Votos en contra: 7
El segundo ex-secretario, que a saber cómo se llama, se levanta, busca a su perro, y se van los dos. Le acompañan dxs chicxs de lxs que votaron en contra “nosotros le creemos, vamos a fundar una religión, si alguien quiere seguirnos, que nos avise y le apuntamos a la lista de correo, lo has apuntado, ¿no?”. Sí, contesto.
Se cierra la sesión y abandonamos la sala, todos menos el primer ex-secretario, que sigue ahí el tío, inerte.

Diario de viaje #1

Los que me conocen, saben que yo por las buenas bien, pero por las malas, soy muy malo, jejeje. No, en serio, menuda frase de mierda, “yo por las buenas bien, por las malas, soy malo”, menuda puta mierda, joder, ¿quién es bueno por las malas? ¿Jesucristo? “Te han robado la bicicleta, mira, ese tipo, está ahí, dile algo”, “no, que por las malas soy bueno, ¡un saludo chaval!”. Joder, “por las buenas bien”, menudo crack, ¿no?, máquina, figura, pirámide. En fin, que me pierdo, los que me conocen, saben que yo soy muy amigo de mis amigos, y mejorpppfff vale ya ya, para ya joder, y céntrate.

Voy.

Los que me conocen, saben que soy de los que disfruta viajando. Mi droga preferida viene algunas veces en papelina, llena de códigos de barras y en inglés, con un destino escrito en ella; y otras veces en cartón, si el cacharro en el que me subo no es un pájaro gigante de metal, si no que es un maravilloso tren, en el que se viaja mucho más despacio y se disfruta mucho más.  Para mí un viaje no merece la pena si, al menos, una experiencia de las que he hecho durante el mismo, son de esas que nunca le contarías a tu madre.

Así que me voy a soltar, y voy a ir desgranando algún que otro diario de viaje por aquí. Os regalo, de momento, el primero.

DÍA 1

Fijada nuestra ruta, emprendemos la marcha. Realizamos el primer tramo Buenos Aires – Laboulaye. A pie. No hay límites cuando de viajar se trata.

Guardamos nuestras provisiones en enjutas mochilas. Un señor mayor nos hace de guía los últimos 33 kilómetros. Ayer no lo conocíamos, hoy es uno de nuestros mejores amigos. Puede que mañana haya muerto, y con él, nuestra primera experiencia. O no.
DÍA 2
No queda agua en nuestras cantimploras, así que improvisamos un sistema para potabilizar el agua de la lluvia. Hemos utilizado escroto de buey para tal fin. El buey, riquísimo por cierto, se llamaba Libertad. La primera noche la pasamos durmiendo con unos nativos bastante cariñosos, los cuales insistieron en enseñarnos un ritual sorprendente, el Sopl’anuk’has. Esta noche, las estrellas nos abrigarán. Avanzamos tras el descanso usando como brújula el canto de las jirafas.
DÍA 3
Desayunamos en un comercio de nativos de la provincia de Santa Fe, un starnosequé. El chamán nos ha ofrecido un frapuchino a base de raíces y líquidos ancestrales. Entramos en contacto con la naturaleza en un baño de una estación de servicio, imposible no sentir espíritus que hace lustros habitan en estas tierras, sobre todo tras abrir la tapa de la letrina. Vamos bien sueltos al baño tras el ritual de ayer.
Un niño nos ofreció una sonrisa que nos sirvió de alimento para la caminata del día, llegaríamos a San Fernando del Valle de Catamarta al anochecer. Nuestras fuerzas van menguando, nuestro pan élfico también. Nuestra alma crece a la misma velocidad que decrecen nuestras provisiones de porros. Mierda.
DÍA 4
Cambiamos un par de alfajores y un chaval, que conocimos en nuestra ruta a camello, por un Jeep 4×4. Vamos por el desierto siendo los putos amos. Nos arrepentimos a las 3 horas (en realidad, nos quedamos sin gasolina) y andamos hacia el norte. No importa el cómo, importa el con quién. Contigo yo me siento el rey del mundo, desde el momento en que dijiste que me quieres solamente a mí. Que el destino nos alcance. 
DÍA 5
Al alba, unos gallos nos hacen de despertador. Los smarphones no tienen cabida en la pequeña localidad de Villaverde del Cabriel. Tampoco los ordenadores. Estamos escribiendo esto en un telegrama que envían desde una granja a los servidores de WordPress. Algún día llegará, nos han prometido.
Huele a azufre y a terciopelo. Unos ancianos locales nos han revelado el secreto de la vida mientras jugábamos con ellos al ajedrez. En el camino veremos llamas y mapaches. Viajar nos alimenta. Orgullosos nos colocamos nuestras mochilas y arrancamos. No hay descanso. Al anochecer dormiremos en el primer montículo de vegetación que parezca acogedor.
DÍA 6
Hoy hemos conocido a un tal Manu Chao mientras chupábamos musgos para desayunar. Menudo fantasma. Miramos con añoranza nuestros tuppers vacíos, un mapache se ha comido nuestra última ración de tortilla.
Nos terminamos de merendar al mapache en comunión con la naturaleza, y nos bañamos en un manantial cercano. Comenzamos a seguir los pasos del Che Guevara en Bolivia. Él llevaba un rifle, nosotros bolígrafos y cámaras de fotos, aunque mi padre dice que una buena ostia tampoco me habría venido mal.
DÍA 7
Llegamos a la región perdida de MachuPichu. No hay rastro de vida humana en 174 km a la redonda. Añoro a Pamela y sus mamellas. El mal de altura no es tan grave como el dolor que me dejó en el corazón. No necesito alas para volar, prefiero tereré. Cruzaré llorando el jardín, y con tus recuerdos partiré, lejos de aquí. De día viviré pensando en tu sonrisa, de noche las estrellas me acompañarán, serás como una luz que alumbra en mi destino, me voy pero te juro que mañana volveré. Un picotazo de mosquito me devuelve a la realidad.

 

DÍA 8

Empacamos lo poco que nos queda tras el robo de anoche y emprendemos la marcha de vuelta. El desayuno estaba cojonudo, leche de abeja, miel de oveja, tuétano tostado y un pétalo de árbol. 

DÍA 9

La diarrea del viajero no es un rumor, existe, y la sentimos en nuestras carnes, afortunadamente, nos quedan 100 km para llegar a Buenos Aires.

DÍA 10

Me cago en la puta leche de abeja. Que diarrea, copón. Nos quedan 200km a Buenos Aires, ¿qué hemos hecho? ¿dónde estamos? Ojalá tuviéramos el mapache aquel, que bueno estaba, chorra. Cazamos una rata y nos la calentamos.  Veo unas bayas muy apetecibles y me las como, como si esto fuera el “Don’t starve”… Echo de menos mi ordenador y el Steam. Qué buenas las bayas, quiero más. Me como todas. Mi amigo dice que las deje, a ver si te voy a dejar a ti, payaso. Salgo corriendo con más bayas, se me caen los calzoncillos por el camino, me da igual, no saben a bayas.

DÍA 11

Empiezo a ver cosas raras. No, las cosas raras empiezan a verme a mí. Qué colores tan bonitos hay por aquí. Pierdo a mi compañía de viaje, pero me encuentro al señor del día 1, ¿es muy guapo, o es cosa mía? ¿será efecto de las bayas? Tiene buen culo, me está metiendo mano, un segundo, ¿qué es todo esto?

DÍA 12

… (Ligeros aspavientos)… (tos)…(lloros y lamentos)…(más diarrea)…

DÍA 13

…(diarrea)…(hambre)…

No tengo ni idea de dónde estoy, pero creo que la policía acaba de entrar por la puerta y se llevan al amable señor esposado, ya no me parece nada guapo. Me ponen una manta encima como la que le ponen a Bruce Willis al final de Jungla de Cristal (se pueden hacer ya spoilers de esa peli, ¿no?, va, que es muy vieja).

DÍA 14

Salgo del hospital y me voy de birras con los amigos.

-¿Qué tal el viaje? ¿Has follao?

-Meh.

Parte de incidencias

Un domingo volviendo a Valencia en Blablacar desde Madrid, un tipo interesante y simpático, al que le cantaba un poco el ala, me pidió, tras la confianza que se adquiere chocando codos durante 4 horas, que enterrara un documento por él, para alejarse lo más posible de un turbio asunto y no saber nada más de lo ocurrido en lo que le quedara de vida.
Le hice caso, y como no hay mejor manera de enterrar algo en el siglo XXI que escribiéndolo en un blog, aquí lo voy a dejar:

SAMUR – PROTECCIÓN CIVIL – MADRID
UNIDAD MÓVIL 199123
PARTE DE INCIDENCIAS
Viernes 22 de Abril – 23:00
Zona de Moncloa.
Unos jóvenes menores de edad nos llaman por un coma etílico. Aparecemos en 4 minutos. Aplicado protocolo de reanimación con éxito. Hemos llegado antes que la policía, por lo que le hacemos un favorcillo a los chavales y nos quedamos las birras para evitarles un jaleo. Llamamos a los familiares del menor atendido y nos confirman que aplicarán el protocolo de vendimia este año.

23:30
Sin incidencias.
Movemos la unidad móvil a un 24h para pillar unas patatuelas que peguen con las cervezas. Al enfermero le parece mal, así que llamamos a otra unidad móvil para cambiarlo por un enfermero mío, compañero de facultad.

Sábado 23 de abril – 01:13
Plaza de Lavapiés.
Un grupo de personas jugando al fútbol ha golpeado a una señora con el balón. Contusión leve cranoencefálica, acompañamos a la señora a casa tras aplicarle el protocolo, no sin antes pillar un poco más de cerveza que se nos estaba acabando. Aparecen unos cigarros liados con lo que parece ser THC en forma de hoja, mezclado con tabaco, en una de nuestras estanterías de la parte trasera de la unidad móvil.

02:35
Ópera.
Una movida chunga entre seguidores del Real Madrid y del Atlético de Madrid acaba a navajazos. Joder macho, ¿esta gente no puede relajarse o qué? Puff, movidote. Con lo tranquis que estábamos ahí pim pam a lo nuestro, con todo esto lleno de humo.
Aparecemos a los 23 minutos de la llamada.
Atendemos las heridas, ningún herido grave. El perro de policía no para de ladrarle a nuestra unidad movil, tranqui chucho. La policía requisa una bolsa con cocaína a los violentos, pero mi compañero el enfermero me comunica que uno de los heridos en la ambulancia llevaba otra bolsa en el bolsillo, la cual hemos guardado convenientemente para que nadie se intoxique.

03:00
CARRETERA.
JALEO.
BUAAAAAA LA BOLSA DE FARLOPA ESTÁ EN EL SUELO, VACÍA, FIJO QUE SE HA CAÍDO POR AHÍ.
COCHE OSTIAO EN LA CUNETA.
APARECEMOS AL MOMENTO, AHÍ ESTAMOS. LOS AMOS. EL SAMUR. OEEEE OEEEE. SE NOS PONE CHULETA EL CONDUCTOR. NO LE HA PASADO NADA. EL TIPO SE HA SALIDO DE LA CARRETERA Y NOS HA LLAMADO LA POLI POR SI LE PASA ALGO AL NOTAS. SE PONE CHUNGO EL TIPO. LE METO UN MECO. LO SUBIMOS A LA AMBULANCIA Y LE DAMOS DE OSTIAS. LO TIRAMOS A LA CALLE Y LO DEJAMOS AHÍ, QUE SE JODA.

06:00
Malasaña.
Unos muchachos nos llaman por una reyerta. Aparecemos en 10 minutos. Unos seguidores de Wes Anderson se han encarado con unos detractores, provocando heridas morales en un par de ellos. Llamamos a nuestro equipo de psicólogos, que aplicará el protocolo correspondiente. Mi compañero enfermero ha desaparecido gritando por el barrio. Uno de los chicos de la reyerta nos da un abrazo y nos regala unas setas, que guardamos para que nadie se intoxique.

Ü☼:þþ
Bajos de Argüelles.
Flipamos con el color del cielo ¿siempre es así de azul por la mañana?
Nos llaman de un bar. Una mujer se ha puesto de parto. ¿No es preciosa la naturaleza humana? Acudimos encantados, aterrados eso sí, por las malas presencias que se nos van presentando en nuestro camino. Aparecemos en -3 minutos. En 5 minutos. En -4 minutos. ¿Qué hora es? Cuando llegamos, el horror: En un infierno rodeado de llamas, una mujer grita en el suelo. Nos acercamos y observamos con violencia cómo el mismo diablo sale de sus entrañas, recitando discos de Perales en sentido inverso, lleno de fuego, sangre, y un líquido -que nos recordaba a kalimotxo pero no sabía para nada igual-. Agarramos al hijo de Satanás, y votamos entre todos que lo mejor es llevarlo ante Cthulhu, a pesar de que la señora en el suelo gritaba algo de Inc-ub-adora. Nos montamos en nuestros dragones y nos vamos de allí antes de que nos pase algo.

10:00
Hace frío en las mazmorras del castillo. Escribo esto aquí con la esperanza de que mi amada acuda en mi rescate, pues yo la salvé de un temeroso dragón en lo alto de su fortaleza hace ya 3 lustros. Estoy sólo, tengo hambre, y creo que he hecho mis necesidades encima. Aquél que sea mi captor, vive Dios que no tendrá Tierra Media dónde esconderse.

13:15
Me levanto por el agua que me tira a la cara un policía, me sacan del calabozo de la comisaría de Aluche. No tengo ni idea de lo que pasa aquí, si hace 10 minutos yo estaba sacando a un chiquillo de un coma etílico.